Mucha gente busca enlaces gratis y acaba gastando días en técnicas que dejaron de funcionar hace diez años. Vale la pena separar.
Funciona
Catálogos y buscadores de tu sector. El criterio es la relación con tu tema. Un catálogo de restaurantes que enlaza a un restaurante tiene sentido para quien lee y para el buscador.
Asociaciones y entidades. Cámaras de comercio, colegios profesionales, cooperativas. Suelen tener sitios antiguos y respetados, y listar a sus miembros es natural.
Socios y proveedores. El enlace más fácil que existe, y el más olvidado. Basta con pedirlo.
Perfiles profesionales. LinkedIn, perfiles de plataformas de tu sector, páginas de portafolio. Muchos de esos enlaces no transfieren reputación directamente, pero ayudan a que te descubran — que es el primer problema de todo sitio nuevo.
Ya no funciona
Comentarios en blogs ajenos. Era común hace quince años. Hoy esos enlaces se marcan de modo que no transfieren reputación, y el esfuerzo no se paga.
Firmas de foro. Mismo caso. Y los foros que lo permiten suelen tener baja reputación.
Directorios que aceptan cualquier cosa. Si el directorio no tiene tema definido y acepta todo sitio que aparece, no dice nada de ti. Un enlace de un lugar que enlaza a todos no es una recomendación.
La diferencia entre gratis y barato
Un enlace gratuito legítimo cuesta tiempo: investigación, mensaje, seguimiento. Lo que se vende como barato suele costar reputación — y esa es una moneda mucho más cara.