La pregunta aparece siempre, y la respuesta honesta decepciona: depende de a quién alcanzas. Una comisión del 50% en un producto que nadie compra paga menos que un 4% en uno que todo el mundo quiere.
1. ¿El producto convierte?
Es el factor más importante y el menos mirado. Un producto conocido, con buena página de venta y precio coherente, convierte solo. Un producto oscuro necesita que tú hagas todo el convencimiento.
2. Cuánto dura la cookie
La cookie es la ventana en la que la compra todavía cuenta como tuya. Algunos programas dan horas, otros días o meses. Para un producto de decisión lenta, una cookie corta anula buena parte de tu trabajo.
3. Cómo y cuándo paga
Plazo de pago, mínimo de retiro y reputación de pagar. Un programa que paga a 90 días con un mínimo alto te traba la caja.
4. Encaja con quien alcanzas
Este es el criterio decisivo y el único que depende de ti. Si tu público son madres, el mejor programa es el que vende a madres — independientemente de la tabla de comisiones.
Las grandes familias
- Marketplaces (Amazon, eBay, AliExpress): comisión menor, conversión alta, catálogo enorme. Buenos para empezar;
- Productos digitales (ClickBank, Digistore24, Gumroad y similares): comisión alta, la conversión depende mucho del creador;
- Servicios y suscripciones: pagan por recomendación recurrente, el modelo que más acumula con el tiempo.
Un criterio que casi nadie usa
La recurrencia. Una comisión pagada una vez rinde una vez; una comisión sobre suscripción rinde cada mes mientras el cliente siga. Dos programas con el mismo porcentaje anunciado no son el mismo programa si uno de ellos se repite.