Son dos cosas con el mismo nombre popular y papeles muy distintos. Confundirlas lleva a un desperdicio común: conseguir enlaces de fuera con mucho esfuerzo y dejarlos atrapados en una sola página.
Backlink: viene de fuera
Otro sitio apunta al tuyo. Es la recomendación de un tercero, y por eso pesa: tú no lo controlas, así que falsificarlo es difícil.
Enlace interno: une tus propias páginas
Lo controlas por completo, y hace tres cosas:
- Ayuda al buscador a encontrar tus páginas. Una página a la que ningún enlace apunta es huérfana, y puede no ser descubierta nunca;
- Reparte la reputación que llegó de fuera. Si tu portada recibió diez backlinks, son sus enlaces internos los que llevan parte de esa fuerza a las páginas que venden;
- Explica la jerarquía. Lo que recibe enlaces desde todas partes se entiende como importante.
El desperdicio común
Muchos sitios concentran todos los backlinks en la portada y no enlazan la portada con las páginas que de verdad importan. La reputación llega y se queda ahí.
Corregirlo es barato: desde la portada, apunta a las páginas principales; desde cada artículo, apunta a la guía del tema. No hace falta ningún enlace nuevo de fuera — solo usar el que ya entró.
En la práctica
El backlink es difícil de conseguir y no lo controlas. El enlace interno es gratis y enteramente tuyo. Quien corre detrás del primero ignorando el segundo está pagando caro por algo que después tira.