Este es el lado práctico: qué tocar en tus páginas. La explicación de por qué funciona pertenece a la pregunta mayor de cómo las asistentes eligen sus fuentes.
1. Un párrafo de respuesta arriba
En cada página importante, pon en las primeras líneas un párrafo de 40 a 60 palabras que responda la pregunta central, completo y autosuficiente: tiene que tener sentido leído fuera de contexto, porque así será citado.
2. Títulos en forma de pregunta
“Cuánto cuesta”, “cuánto tarda”, “para qué sirve”. Son las formas en que la gente pregunta, y encajan directamente con lo que recibió la asistente.
3. Preguntas frecuentes marcadas
No basta con tener una sección de preguntas en el texto: tiene que estar marcada como datos estructurados para leerse con facilidad. Cualquier plataforma moderna lo admite, muchas veces con un campo propio.
4. Información específica
Plazo, precio, medida, condición. El texto genérico no se cita porque no añade nada. Si atiendes solo una zona, di cuál. Si el plazo es de tres días hábiles, di tres.
5. Mantén visible la fecha de revisión
Algunos sistemas prefieren contenido reciente. Una fecha de revisión real — no la de cualquier edición de una coma — sostiene la actualidad.
6. No bloquees a los robots sin querer
Conviene revisar el archivo robots.txt de tu sitio. Un bloqueo mal configurado impide la lectura, y ningún ajuste de texto lo resuelve.
7. Que te citen fuera de tu sitio
Esta es la parte que no depende de la redacción. Los sitios mencionados en varios lugares se tratan como más fiables. La presencia en directorios y buscadores del sector construye exactamente eso.
Cómo comprobarlo
Pregúntale a las asistentes lo que preguntaría un cliente tuyo y mira qué responden y a quién citan. Es la única medición que importa, y es gratis.